Todos aman (bueno, más bien quise decir todas) aman las películas de princesas de Disney ¿O acaso hay una chica en el mundo que nunca haya visto la Cenicienta, Blanca Nieves o La Bella Durmiente? ¿Qué chica no soñaba con que su “príncipe azul” viniera montado en un corcel a rescatarla y llevarla a su castillo para vivir felices para siempre?

Si bien los estudios Disney ya nos habían sorprendido en la década de los 90 con Pocahontas , una película inspirada en la legendaria princesa algonquina, donde después de haber vivido un complicado pero intenso romance con el colono inglés John Smith, después de salvarle la vida y de que éste le pidiera que fuera con él a Inglaterra al final Pocahontas decide quedarse en su tierra natal y en la escena final se queda congelado un cuadro de ella sola desde un peñasco despidiendo a su amado. ¡Qué fuerte fue eso! aún puedo recordar los abucheos en la sala de cine cuando todos los espectadores nos levantamos de nuestras butacas insatisfechos con ese final que nos dejó un amargo sabor de boca, yo esperaba que Pocahontas corriera detrás del barco y se reuniera con John Smith en un emotivo abrazo, pero no hubo nada de eso.

Este año Disney volvió a retomar el concepto de las historias de princesas con “Valiente”, pero esta vez con un giro totalmente diferente a lo que nos tenían acostumbrados. Aquí no hay princesas de larga cabellera sedosa y bonitos vestidos, tampoco hay príncipes valientes y gallardos montados en corceles; es un cuento medieval pero con temáticas muy propias del siglo XXI.
“Valiente” cuenta la historia de la princesa escocesa Mérida, una chica a la que no le importa traer el vestido lleno de tierra y el cabello enredado, pero que ama la libertad y practicar el tiro con arco; su madre, la reina Elinor, quiere que su hija se comporte como una verdadera princesa  y le insiste en que debe de seguir las tradiciones de la realeza por el bien de todos y del reino, pero Mérida quiere escoger su propio camino y hacer lo que más le gusta y tiene fuertes discusiones con su madre al respecto.
Así, llega el día en que según la tradición, el rey Fergus debe organizar una justa entre todos los príncipes aspirantes a tomar la mano de la princesa; Mérida quien sigue en total desacuerdo con la idea de casarse a la fuerza, reta a los contendientes a un duelo de arquería donde los deja humillados y eso desata la furia de todos y sobretodo de su madre la reina. Al ver que la situación está mal, Mérida decide correr al bosque donde se encuentra con una excéntrica bruja a la que le pide ayuda para hacer cambiar de opinión a su madre; pero en lugar de eso sólo se mete en más problemas ya que convierte a su madre en un oso y ahora debe protegerla de su padre que es un aficionado a la cacería de osos. En el camino se encuentran con muchas situaciones que hacen comprender a la reina que su hija es una chica decidida y sobretodo muy valiente para enfrentar las adversidades y ya cuando por fin recupera su forma humana deja que Mérida tome las riendas de su vida y decida escoger por ella misma su camino.

Como lo dije antes, en esta hisotria no hay príncipes valientes ni princesas que sueñan con encontrar al amor de su vida. Esta nueva película es un reflejo de muchas chicas y mujeres de ahora, que quieren ir más allá de lo que la sociedad y las tradiciones familiares les imponen, a veces casi a la fuerza y de que no se necesita tener alguien a lado para sentirse felices y realizadas. Y que aún cuando no tengas una cabellera perfecta y brillante o no tengas vestidos hermosos eres una chica especial, igual que todas las mujeres del mundo. En lo personal felicito a los estudios Disney por el maravilloso mensaje de esta nueva película.

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