A LOS CAÍDOS EN LA MATANZA DE TLATELOLCO
A LAS CONCIENCIAS QUE NACIERON CON ESAS MUERTES
MÉXICO 1968NO SE OLVIDA

¡No se olvida!
No debe olvidarse
No debe olvidarse nunca
Ni la sangre
Ni el disparo
Ni la muerte
Ni la ciudad coronada por bayonetas
Ni el águila aplastada por los tanques
¡No se olvida!
No debe olvidarse
No debe olvidarse nunca
el impacto de las balas
en las ventanas
en la tina del baño
en las paredes
en el televisor
en las fotos de la familia
en la niña de mis ojos
No debe olvidarse nunca
Nunca
Porque es inolvidable en la memoria
la ráfaga rítmica
marcando el paso de los latidos
rompiendo la paz de los oídos
rompiendo la madre del olvido
Porque es inolvidable
el olfato loco
la pólvora asesina
la sangre
el miedo
la impotencia
el coraje
el estar indefenso
en medio de los disparos
¡No se olvida!
El 2 de octubre mexicano
¡No se olvida!
No debe olvidarse nunca
Nunca
Nunca
El vuelo del helicóptero
sobre la plaza tlatelolca
El guante blanco en la mano
del batallón Olimpia
La mano extendida desde el palacio
del poder y la vergüenza
La plaza sanguinolenta
Los zapatos perdidos
La lluvia de balas mojada de cadáveres
Los camiones repletos de cuerpos inertes
El inútil ir y venir
de las ambulancias
Los hornos crematorios
Las sepulturas colectivas
El campo militar
La crujía H
en el palacio negro
de Lecumberri
No deben olvidarse
las cámaras de diputados
y senadores
aplaudiendo
la decisión del crimen
La prensa vendida
cómplice de la masacre
Los partidos políticos
partidarios de la farsa democrática
La justicia ciega
La dictadura perfecta
La sombra insepulta del caudillo
¡2 de Octubre no se olvida!
No debe olvidarse nunca
Las águilas caídas
El sobre vuelo zopilote
de los buitres
La silueta del poder y de la muerte
No debe olvidarse nunca
A los que aun siguen viviendo
como viven y gobiernan
A los oscuros
A la ultraderecha
A los verdugos
A los hipócritas
A los traidores
A los fariseos
A los que cerraron las puertas
de los templos
mientras desesperados
acosados por los disparos
cientos pedían refugio en las iglesias
No debe olvidarse nunca
Nunca
Nunca
A los estrategas de la infamia
A los jueces
de entonces y a los de ahora
A los que callan
A los que fingen
A los de siempre
A los francotiradores
A los torturadores
A los secuestradores
A los que le andan moviendo las aguas
al México bronco
que aún se mece en la sequedad
del viejo lago
Al México que aún Llorona ánima
se lamenta
¡Hay mis hijos!
entre las ruinas de sus derrotas

EKTOR ZETTAEK BALAM
©
ESTRIDENTE POESÍA ATROZ

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