Fotografía postmortem

La fotografía postmortem, surgió en el año de 1830; consistía en vestir el cadáver de un difunto con sus ropas personales y participarlo de un último retrato grupal, con sus compañeros, familiares, amigos, o retratarlo individualmente. La fotografía mortuoria no era considerada morbosa, debido a la ideología social de la época del Romanticismo. En dicho período se tenía una visión nostálgica de los temas medievales y se concebía la muerte con un aire mucho más sentimental, llegando algunos a verla como un privilegio y una bendición. Deriva del movimiento pictorico “memento mori” (recuerda que eres mortal). Algunos creían que por medio de estas técnicas las almas de los retratados quedaba guardado en el retrato, y en el caso de los niños, era una forma de preservar la verdadera pureza, la belleza y la inocencia.

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