Durante la Segunda Guerra Mundial, un barco mercante fue torpedeado en el norte del Atlántico. Seis de los marineros se encontraban en un bote salvavidas, acompañados de Maizie, la gata del barco.

Durante cincuenta y seis horas permanecieron a la deriva, sobre las olas. Cuando fueron rescatados, dijeron que sí no fuera por la gata hubieran enloquecido.
La gata, al ser alimentada con tabletas de leche con malta y otros alimentos concentrados, comprendió plenamente la situación en que los hombres se encontraban. De acuerdo con el relato que apareció en un periódico, “ella confortaba a aquellos hombres torturados por el sol y por el mareo; se acercaba a cada uno, casi tan solícita como si fuera la madre de ellos”.
Esta historia deshace buena parte de la creencia general de que los gatos, aunque hermosos, son animales fríos, indiferentes y antipáticos, que se apegan a los lugares y no a las personas, y que son de poca utilidad para el hombre.
Aprendamos de los animales, aprendamos de los gatos y seremos un poco más humanos ♥

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